Hay tamales calientitos…¡en el Festival del Tamal en el Zócalo de CDMX!

El 2 de febrero se realizará el tercer Festival del Tamal en el Zócalo de Ciudad de México. Se regalarán cerca de 21 mil tamales y 5 mil litros de atole para celebrar el Día de la Candelaria.

Hay tamales calientitos...¡en el Festival del Tamal en el Zócalo de CDMX!La tradición indica que el 2 de febrero, Día de la Candelaria, quienes hayan sacado “monito” o “muñeco” en la rosca de reyes, deben invitar los tamales. ¡Así que aprovecha y asiste al Festival del Tamal en la Ciudad de México!

Zacahuil, oaxaqueños, chiapanecos, de guayaba, cochinita pibil, vegetarianos, veracruzanos, de piña, ate con queso, son algunos de los 19 sabores de tamales que habrá en esta celebración en la plancha del Zócalo.

Los tamales serán preparados por trabajadores de 40 comedores comunitarios de la capital, además del apoyo de la institución de asistencia privada Daunis y la compañia Minsa, que donó una tonelada de harina de maíz para elaborar el tradicional platillo.

Además, los días 31 de enero y 1 de febrero habrá talleres, también instalados en el Zócalo capitalino, para aprender a hacer este típico platillo mexicano.

Hay tamales calientitos...¡en el Festival del Tamal en el Zócalo de CDMX!

¿Sabías que hay hasta 500 tipos de tamales en México?

Se estima que hay aproximadamente 500 tipos de tamales en México, los cuales resguardan las características propias de cada región. Casi siempre, la preparación consiste en una masa hecha de maíz, relleno con carne y salsa, envuelto en hojas de maíz o de elote, de plátano, de maguey o aguacate, o incluso en papel aluminio, y se cuecen al vapor dentro de una olla u horno debajo de la tierra.

Los tamales se originaron en Mesoamérica entre 800 y 500 antes de nuestra era. Como el tamal es un método sencillo de cocción del maíz, es posible que haya sido llevado desde México a América Central y del SurLos tamales son descritos en México por fray Bernardino de Sahagún en su Historia general de las cosas de Nueva España a principios del siglo XVI.

La evidencia arqueológica muestra al tamal como parte de la vida cotidiana de algunas culturas prehispánicas, además de usarse en rituales religiosos, en ofrendas y tumbas. Los mexicas comían tamales con ingredientes como pavo, flamenco, rana, ajolote, tuza, conejo, pescado, huevos de pavo, miel, frutas, calabaza y frijoles, así como sin relleno.