Regresará a México el Penacho de Moctezuma Xocoyotzin?

En la Sala Mexica del Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México destacan tres piezas: la Piedra del Sol (Calendario Azteca), La Coatilicue (o Coatlicue) y la reproducción del Penacho del tlatoani (gobernante) Moctezuma Xocoyotzin mejor conocido como el “Penacho de Moctezuma”.

Esta copia fue elaborada en 1958 por orden del oficial mayor de la Secretaría de Hacienda, Raúl Noriega.

Pero si es una reproducción, donde está el penacho original?

El “quetzalapanecáyotl” (tocado de plumas de quetzal) de Moctezuma, está exhibido en la Sala “América y América Central” del Museo de Etnología de Viena el “Museum für Völkerkunde Wien“. De hecho, el Penacho de Moctezuma es el objeto más conocido de la colección y atrae a tantos visitantes que sirve casi como un icono para dicho museo.

Pero tal vez no por mucho tiempo ya que, después de varios años de conversación entre la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México y las autoridades Austriacas del Ministerio de Asuntos Exteriores de Austria, el Ministerio de Cultura y Educación así como con el “Kunst Historisches Museum” (KHM), del cual depende el Museo Etnológico; se vislumbra un posible acuerdo.

Será un préstamo…

El año pasado se creó una comisión binacional encargada de realizar diversos análisis científicos del Penacho para determinar cuales son sus necesidad de restauración, en el caso de un eventual traslado y exhibición en México. Para su posible transporte, todavía falta que las dos naciones se pongan de acuerdo sobre los términos jurídicos y técnicos.

Será un préstamo y un posible intercambio, ya que Austria está muy interesada en poder exhibir la famosa carroza dorada y ricamente adornada que usaban a diario el que gobernó brevemente a México, el Emperador Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota; actualmente exhibida en el Castillo de Chapultepec.

El Penacho del Moctezuma mide 116 centímetros de altura y posee un diámetro de 175 centímetros. Su parte central está elaborada con plumas azules del ave Xiuh Totol, plumas de quetzal, y tejuelos de oro en forma de medias lunas con piedras preciosas. El tocado fue restaurado a finales del siglo XIX por la arqueóloga y antropóloga estadounidense Zelia Nuttal, del Museo Peabody de Harvard.