Reportajes acerca de Saltillo

Ciudad de Saltillo

Ciudad de Saltillo

Dice la leyenda que todo comenzó en un salto de agua que caía desde una elevación de terreno en cuya cima se encuentra el principal ojo de agua del lugar, al pie del cual se fundó la ciudad de Saltillo, Coahuila. Dicho manantial proveyó de agua a la población gracias a la construcción de una acequia, siendo posible que desde aquel entonces haya desaparecido la pequeña cascada.

Actualmente, del ojo de agua sigue brotando agua, aunque la corriente ha sido entubada. En la parte alta de la colina donde surge el manantial, se construyó una parroquia que aloja a un Cristo crucificado conocido como el Santo Cristo del Ojo de Agua. Muchos feligreses atribuyen a la imagen la presencia de manantial, el cual pareciera brotar de su base y al cual incluso se le han atribuido propiedades milagrosas.

A unos cuantos pasos de ahí la Plaza México, lugar donde acampó el ejército norteamericano al mando del General Zacarías Taylor antes del enfrentamiento con las tropas mexicanas comandadas por el General Antonio López de Santa Anna en 1846, en la famosa "Batalla de la Angostura". Calle abajo, siguiendo la ruta de los primeros pobladores de la ciudad, hay una muestra de la arquitectura de la época colonial: el antiguo Colegio de San Juan, actualmente convertido en el Museo de las Aves de México, el cual exhibe de manera permanente una gran exposición de aves mexicanas.

Hacia el centro de la ciudad nos encontraremos con la Catedral de Santiago, grande y majestuosa, siendo una de las joyas arquitectónicas más hermosas del norte de México. Enfrente el Palacio de Gobierno, cuya fachada de cantera rosa le distingue y en cuyos interiores se exhiben murales de Almaraz y Tarazona, los cuales retratan los hechos más importantes de la historia de Coahuila. Enmarcada por edificios de estilo colonial se encuentra la Plaza de Armas, en donde podemos apreciar las fachadas del Instituto Coahuilense de Cultura, del Casino de Saltillo, el Recinto de Juárez y la Casa Purcell.

En el mismo centro histórico se encuentra el Centro Cultural Vito Alessio Robles, ubicado en una construcción del siglo XVIII que resguarda una biblioteca de más de 13,000 volúmenes del siglo XVII al XIX. La Alameda Zaragoza, de fachada de estilo clásico, adornada con monumentos y fuentes y en cuya parte posterior se encuentra un lago artificial que muestra una imagen de la República Mexicana, alberga en su interior la Biblioteca Pública. Y la arquitectura del lugar nos sigue embelesando con los edificios de la Presidencia Municipal, el Palacio del Congreso y del Tribunal Superior de Justicia, así como el Teatro de la Ciudad "Fernando Soler"; más hacia el norte de la ciudad los edificios del Ateneo Fuente y del Instituto Tecnológico de Saltillo, entre tantos otros. No deje de visitar el Parque Las Maravillas, el cual cuenta con amplias áreas verdes, juegos infantiles, plazuelas y fuentes, siendo el escenario ideal para la presentación de artistas nacionales de gran renombre.

Saltillo es una ciudad de muchos encantos, ofreciendo al turista una gran variedad de restaurantes, bares, clubes y discotecas cuya vida nocturna brinda gran entretenimiento y satisfacción. ¡Y no puede faltar una deliciosa carne asada acompañada de una cerveza fría!

En los alrededores los turistas pueden disfrutar de grandes atractivos, como el Parque Natural Sierra de Arteaga, localizado a 54 kilómetros de la ciudad, donde es posible practicar ciclismo de montaña, rappel o disfrutar de placenteras caminatas. Entre abundante vegetación de pinos, cedros y encinos, se abren paso los cañones Los Lirios, La Carbonera y Las Alazanas, coronando la zona con elevaciones naturales como las montañas de La Martha o La Viga. Muy cerca encontramos también Bosques de Monterreal, un complejo turístico que aprovecha el clima de la Sierra de Arteaga y donde gracias a una superficie artificial de nieve, se puede practicar esqui en pistas de 45 y 230 metros de altitud.

Llegando por la Carretera Federal No. 40, poco más de 100 kilómetros al oeste de Saltillo, se localizan los estanques La Luz, Zapata y La Estrella: tres balnearios de aguas sulfurosas en el poblado de Parras de la Fuente, los cuales cuentan con servicio de asadores, sanitarios y regaderas, entre otros, que brindan comodidad  para disfrutar de comidas campestres en un ambiente seguro.

No es posible saber con exactitud el orígen de la ciudad, pero se sabe que los conquistadores españoles, encabezados por el capitán Alberto del Canto, fundaron la Villa de Santiago del Saltillo en 1577. Tras la fundación de la villa se sucedieron cruentos episodios de batallas contra indios chichimecas de la región, bien adaptados al entorno semidesértico y fieros combatientes de los españoles, comandados por los caudillos Cilavan y Zapalinamé, quienes en 1586 comandaron un último levantamiento indígena. El comandante de la guarnición del lugar, el capitán Francisco de Urdiñola, logró derrotar a los rebeldes y fundó en 1591 el poblado de San Esteban de la Nueva Tlaxcala con 70 familias tlaxcaltecas venidas a la región por invitación del virrey Luis de Velasco para promover la colonización.

Con la llegada de los tlaxcaltecas la vida del lugar cambió radicalmente. Los campos, antes usados sólo para el pastoreo, se llenaron de cultivos de cereales y de algodón, de hortalizas y de huertas. Se sembraron grandes viñedos que posteriormente dieron vinos excelentes; se mejoró la ganadería y se aprovecharon sus productos. Se establecieron tenerías y telares, siendo entonces cuando se comenzaron a confeccionar los famosos jorongos y sarapes saltillenses, los cuales, más allá de ser una tradición, fueron un símbolo de la ciudad.

Surgieron también las artesanías, principalmente el labrado de piedra y cantera o el tallado de madera. Bajo una economía en gran auge y mucho excedente de producción, pobladores de otras provincias llegaron a Saltillo a surtirse de provisiones, lo cual sentó las bases para la Feria del Saltillo, que llegó a superar comercialmente a las más importantes de la época virreinal, como las de Acapulco, Jalapa o San Juan de los Lagos.

Saltillo, ciudad cálida tanto en el clima como en su gente, es un cúmulo de historia, cultura y tradiciones, fundadas en las actividades de hombres y mujeres que durante casi 4 siglos han depositado sus esperanzas y expectativas en este ancho valle rodeado de montañas. ¡Visite Saltillo! Capital de Coahuila y destino inolvidable.

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