Voladores de Papantla, hombres pájaros de México

La Danza de los Voladores de Papantla es una danza ritual Totonaca relacionada con la fertilidad. Está ejecutada por cuatro voladores y un músico llamado “caporal”.

Origen y Leyenda

No se tiene conocimiento exacto de los orígenes de esta ceremonia, pero se sabe que al ver los trajes utilizados por los indígenas Totonacas y  elaborados con auténticas plumas de aves tales como guacamayas, águilas, búhos, quetzales, cuervos, etc., los conquistadores españoles consideraban esta danza como un juego.

Una leyenda cuenta que hace muchos años, una fuerte sequía causó considerables estragos entre los pueblos de la región del Señorío de Totonacapan (que hoy en día comprende los límites de los estados de Puebla y Veracruz). Para remediar a esta calamidad, un grupo de viejos sabios encomendó a unos jóvenes castos localizar y cortar el árbol más alto, robusto y recto del monte con el propósito de requerir la indulgencia de los dioses para que les otorgaran lluvias.

La ceremonia debía realizarse en la parte superior del tronco, para que las fervientes oraciones sean escuchadas por las divinidades. Después del exitoso resultado, la celebración fue acogida como un tributo que debería realizarse periódicamente, convirtiéndose en una práctica permanente.

Hoy en día, las fechas varían según la región. Se realiza en comunidades indígenas durante festividades patronales, en eventos culturales como la Cumbre Tajín, y también como entretenimiento para los turistas; en la vía de acceso a la Zona Arqueológica de Tulum, por ejemplo.

Descripción del Palo Volador

Un mástil de aproximadamente 30 metros de altura, incrustado al suelo y coronado por el “tecomate”, estrecha plataforma de madera y aparato giratorio en él que se apoyan los danzantes y desde el cual se lanzan al vacío los voladores mediante unas cuerdas amarrados y enrollados a los ganchos del mástil.

Simbología de los Voladores de Papantla

El traje: es usado por los indígenas Totonacas encima de sus tradicionales prendas de manta blanca.

Gorro cónico: puesto arriba de un amplio pañuelo o paliacate, está adornado con flores multicolores,  que representan la fertilidad de la tierra, y coronado por un pequeño penacho multicolor en forma de abanico que simula el copete de un ave y simboliza además los rayos solares que parten de un pequeño espejo redondo que representa al astro.

Listones: largos, se deslizan por la espalda del danzante simulando el arcoiris que se forma después de la lluvia.

“Dos medios círculos de tela o terciopelo rojo, sostenidos del hombro derecho en dirección diagonal, penden sobre pecho y espalda; representan las alas de los pájaras. Encima de ellos se encuentran figuras de flores, plantas y aves de distintos colores y tamaños, bordadas con lentejuela, que aluden a la primavera; de la parte inferior penden unos flecos dorados que reproducen los rayos del Sol.

En la cintura del volador, por delante y por detrás, nuevamente se aprecian los dos semicírculos con motivos similares a los antes mencionados. El pantalón de tono rojo muestra, a la altura de las pantorrillas, adornos de chaquira y espiguilla; en la parte inferior se aprecian los flecos dorados, rematados por los botines de piel con tacón alto. El empleo del color rojo es considerado como representativo de la sangre de los danzantes muertos y la calidez del astro rey”. (Fuente http://portal.veracruz.gob.mx)

El Caporal o Músico

Durante toda la ceremonia, este personaje se balancea en el “tecomate” y se eleva en las alturas, sin una red o cuerda de seguridad, para hacer frente a las cuatro direcciones cardinales, se inclina y abre sus brazos, manteniendo el balance sobre un pie, al mismo tiempo que toca todas las melodías con un tamborcillo y un flautín de carrizo.

El descenso de los Voladores

Giran 13 veces cada uno de ellos, que multiplicado por los cuatro voladores da el resultado de 52, número que simboliza el ciclo de 52 años del Calendario Maya (cada 52 años se forma un ciclo solar y cada año esta compuesto de 52 semanas, después de las cuales nace un nuevo sol).

Voladores de Papantla, Patrimonio de la Humanidad

En 2009, La “Ceremonia Ritual de los Voladores” ha sido reconocida por la UNESCO e inscrita a su lista de “Patrimonios Inmateriales de la Humanidad”.